Opinión
Lo que pienso de las cosas
Los derechos humanos son para los humanos derechos
0A pesar de ue me llegó en una cadena, quiero compartir este texto que supuestamente fue escrito por el Ministro de Defensa de Canadá en respuesta a una petición de una persona a revisar los derechos de los terroristas que estaban detenidos en Afghanistan.
Cuaquiera puede dudar de la veracidad del hecho; lo que quiero apuntar es la reflexión que se hace con respecto a quién es el que tiene, de facto, más derechos en situaciones extremas. Y que todos los que gritan a los cuatro vientos acerca de los derechos que tienen los delincuentes que asolan nuetro país se la piensen dos o tres veces.
Comenten, aporten y aqui les dejo el texto.
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Una canadiense pacifista escribió a las autoridades de su país quejándose del trato que se da a los terroristas detenidos en Afganistán.
Le contesta el ministro de Defensa:
Estimada ciudadana comprometida:
Gracias por su carta en la que expresa la preocupación por el trato que damos a los terroristas talibanes y de Al Qaeda en manos de las Fuerzas Armadas Canadienses.
En atención a las quejas que recibimos de ciudadanos comprometidos como usted, hemos creado un nuevo programa de pacifismo e integración para los terroristas.
De acuerdo con ese programa, hemos decidido seleccionar un terrorista y colocarlo bajo la dependencia de la familia de usted.
El próximo lunes tendrá usted en su casa a Alí Mohamed Amé Ben Mahmud ( puede llamarlo simplemente Amé ).
Espero que puedan tratarlo amablemente tal como exigía usted en su carta de protesta, lo más probable es que necesite usted contratar a algunos ayudantes para esa misión.
Cada semana nuestro departamento le va a hacer una visita de inspección para comprobar que se tienen en cuenta los principios de buen trato que exigía usted en su carta.
Debo advertirle que Amé es un psicópata extremadamente violento, pero confiamos en que, con la sensibilidad que usted manifestaba en su carta, logrará superar ese inconveniente.
Insistimos en que su huésped resulta extremadamente eficiente en el combate cuerpo a cuerpo y que puede matar con un lápiz o un cortaúñas, además, Amé es un experto en fabricar artefactos explosivos con productos caseros; así que tenga bien guardados esos productos a menos que en su opinión esa decisión pueda ofender a Amé.
El terrorista no querrá relacionarse con usted o con sus hijas (excepto sexualmente) puesto que él considera a las mujeres como meros objetos, ese es un aspecto muy sensible, puesto que se le han observado tendencias violentas respecto a las mujeres que no cumplen con el atuendo islamista, así pues, confío en que a usted no le moleste llevar el burka; de ese modo contribuirá usted a respetar la cultura y las creencias que manifestaba en su carta.
Gracias otra vez por su preocupación, estamos reconociendo a las personas como usted e informaremos a nuestros conciudadanos de su cooperación.
Buena suerte.
Atentamente
Gordon O’Connor.
Ministro de Defensa.
Cínico soy…
3
Solo para recordar la efeméride que motiva este post. El 11 de Noviembre de 2011 perdimos a 8 personas en un accidente de helicóptero, entre los que se encontraba Francisco Blake, Secretario de Gobernación. Es el segundo Secretario que muere en un accidente aéreo en el gobierno de Calderón. Esto ha levantado más de una ceja en todo el mundo. Pero no me quiero enfocar en las posibles causas del accidente. Bueno. Ni siquiera me he tomado la molestia de ver las noticias, por lo que no se más allá del hecho mismo. Me quiero enfocar en el clima prevaleciente y en lo que esto significa para el futuro de México, según mi humilde opinión.
Estamos atravesando por una profunda crisis de identidad como pueblo. La fragmentación brutal de la ideología que hemos sufrido en los últimos años no ha vuelto peligrosamente cínicos. No le creemos a nada ni a nadie. La PGR, el presidente, Twitter, nuestros amigos, dios padre puede bajar del cielo a decirnos misa y no le vamos a creer. Todo está tan revuelto, tan distorsionado, que creemos que un boxeador que disputa un título mundial es limpio y puro, cual moderno Rocky de la raza de bronce y que el otro es un demonio corrupto y que le robaron la pelea por ser mexicano. Perdón, pero eso no solo es ser cínico; es ser pendejo.
Me encantaría poder tener una propuesta concreta para arreglar este espantoso caos en el que vivimos. No la tengo. Lo mejor que puedo hacer es enfocarme en lo que hago y tratar de ser buen ciudadano. Me entristece profundamente el encrispamiento que producen las más mínimas cosas en México. El otro día presencié como dos tuiteros se enfrascaron en una discusión que acabó a mentadas de madre por un comentario de lo más inocente. Y lo peor es que uno de esos dos tuiteros era yo. Me arrepiento públicamente, porque además arrastré a varios por ese camino y no estuvo nada bien. Pero mi punto es que estamos prestos a soltar el hervor y no nos damos cuenta de lo importante y lo esencial, lo que estamos perdiendo como país, que es que todos deberíamos estar del mismo lado y que ese lado se llama México. Y nos perdemos en demostrar quien tiene la razón. Y olvidamos que eso no es importante. Que lo importante es sumar.
No tengo muy claro a donde quiero que vaya esto. Hoy me sentí con la necesidad de escribir y de decir que me siento muy confundido por el momento que está pasando México. Estoy perdido y no se que camino me trajo hasta aquí, como decía la canción. Si tuviera que decir algo, pensaría en limpiar la mente nacional. Me recuerda un poco los peces de Buscando a Nemo, a los que agarra la red y que están condenados a terminar en el sartén. Llega el pequeño Nemo y les dice que si nadan todos al mismo tiempo hacia abajo se van a liberar. Y así lo hacen y se me hace un momento mágico de la película, en la que una multitud ciega y desordenada, con una acción colectiva, se libera del yugo en el que ellos mismos se metieron. No se necesitan mesías, ni poetas, ni políticos, ni chicharitos. Se necesita una chispa, una idea que nos haga voltear a todos al mismo lado. Algo que nos quite lo cínicos de una vez por todas y que nos demos cuenta que solitos le estamos dando en la madre a nuestro país y que poco a poco lo iremos erosionando hasta dejarlo irreconocible.
Por cierto, descansen en paz los del accidente.
No sean malitos. Si alguien sí le encontró sentido a esto, comenten, aporten y corríjanle el estilo.
Soluciones alternas para la nueva crisis
1Tengo que empezar diciéndolo: ya estoy curado de espanto. Esta expresión tan mexicana, que significa que ya son pocas cosas las que me sorprenden y paralizan, resume lo que siento hoy con respecto a la nueva crisis que se avecina gracias a la soberbia de nuestros norteños cohabitantes -lease, los pinches gringos.
Un resumen de los últimos años. Mantener la cabeza fuera del agua. Desde la influenza, pasando por la crisis financiera de 2009 y con lo “normal” que fue 2010, lo que se volvió un año de 24 meses con sus claras implicaciones financieras personales y de negocio, el tiempo ha transcurrido lento y al límite. 2011 afortunadamente ha sido mucho mejor, pero para que no se nos olvide, ya los güeros están listos para aplicarnos la siguiente andanada de sus estupideces y están prestos a meternos de lleno en la siguiente crisis.
Como dije al principio, ya estoy curado de espanto. En 2009 me apaniqué, no supe que hacer y me hundí en trabajo que lo único que logró fue envejecerme y amargarme. Como ya no estoy dispuesto a pasar por lo mismo, les quiero presentar algunas alternativas que he pensado para poder sortear esta nueva crisis, que se ve severa, profunda y sobre todo, larga.
1. ¿Do you wanna take a picture in the burro?
Nada tan edificante como explotar a un animal para ganar algunos centavos. Te compra un burro -o un tucán, tigre, mono araña o iguana- y lo pones a disposición del respetable para que, sombrero de por medio, se sientan en contacto con la naturaleza tomándose una foto con la bestia por unos cuantos pesos. La parte del negocio es que el modelo afortunadamente no tiene hijos que mandar a la escuela y aporta su porcentaje para la causa. Esta actividad se puede llevar a cabo tanto en la ciudad, lo que permite más exoticismo, como en los centros vacacionales, lo que permite burlarse del turista al verlo con los huevos de un mono araña directamente en su rostro.
2. “Le leo la mano, le digo su futuro…”
Ser charlatán es lo de hoy. Desde la dizque gitana que pasea por la calle, con un acento extraño y ropajes sueltos leyendo manos y expidiendo pócimas, hasta los nuevos curanderos digitales, esos que van a salvar a una marca de la quiebra desde la comodidad de su teléfono. Usted escoja su charlatán de preferencia, consígase el disfraz adecuado y salga a la calle a embaucar incautos. Hasta se lo van a agradecer.
3. “¿Su permiso, joven?”
Nunca estuvo más de moda hacerse pasar por autoridad para sacar unos cuantos pesos más. Los huecos que existen en la ley y la facilidad para conseguir credenciales y uniformes de cualquier dependencia o representante de la ley da mucha tela para extorsionar a quien sea. Una credencial de la delegación o del municipio y puede uno ir de tortería en tortería amenzando con clausurar por violaciones al reglamento de lo que sea pero estar dispuesto a hacer la vista para otro lado a cambio de una propina o de menos una torta cubana; o en el otro extremo, un par de uniformes de la PFP, dos rifles de asalto de utilería y podemos irrumpir en casas ajenas gritando que buscamos al Compayito, amenazando a los habitantes y de paso, robándonos relojes, alhajas y efectivo. Si dudan de la efectividad de este método, nomás pregúntenle a Efraín Bartolomé.
4. “Un gramito nada más”
Todas las actividades ilegales son lo de hoy en México. Solo lo digo, mas no lo recomiendo. Cada quien.
5. “Voto por voto…”
Ser candidato de lo que sea a lo que sea es una de las actividades más productivas que hay y lo que necesita México es productividad. La relación esfuerzo-beneficio pondría verdes de envidia a un círculo de calidad japonés. No se necesita más que tener un padrino, ser cuate de un narco que financie y al cual hay que regalarle el puesto una vez ganado, y de ahí, de 3 a 6 años de vivir mamanado del presupuesto, el que ha demostrado ser infinito para ellos y muuuy finito para el resto de la población.
Estas son algunas alternativas para sortear la próxima crisis. Por supuesto que se reciben más en el buzón de sugerencias. Pónganse la pila, que la crisis los agarre confesados.
Comenten y aporten.
La Agencia Virtual: 10 años
0Hoy, 13 de Agosto de 2011, La Agencia Virtual, el proyecto de vida que decidi seguir, cumple 10 años de constituido como una entidad legal. Pero la historia se remonta a unos años atrás.
La Agencia Virtual nace como la idea de un flojo profesional – lease yo – para hacer un negocio. Acababa de salir de trabajar de Qualli, que en su momento era una de las postproductoras más importantes de México y decidí tomarme un tiempo para mi, lo que se volvió un año sabático. Durante los anteriores 10 años, había sido publicista, trabajando en Coca Cola, en Multivisión y como director creativo en Bozell. Por no quedarme fuera de la jugada, tuve una idea. Quería crear la agencia de publicidad más grande del mundo, en la que todos los participantes eran freelance y concentrando al talento más importante del medio. Bajo el principio de “en la publicidad todo mundo freelancea”, la idea tenía algo de sentido. Pero los clientes mexicanos, por lo menos en 1996, querían que su agencia estuviera en un edificio muy lindo de Polanco o de Bosques de las Lomas y le daban más valor a eso que a una buena idea o estrategia. No estoy muy seguro que esto haya cambiado fundamentalmente, ya que desde esa experiencia no he vuelto a participar en el mundo de la publicidad.
¿Cómo me empecé a dedicar a la producción, actividad que no me encantaba e incluso me aburría un poco? Una de mis funciones en Qualli consistía en atender clientes especiales, como asociaciones y empresas del grupo – Qualli pertencía a Televisa. Estos, invariablemente, necesitaban hacer un video. Y a mi, por mi linda cara, ya que mi experiencia en esto era limitada, me encargaron esta tarea.
Al salir a buscar nuevos clientes, yo llegaba con mis ideas geniales que iban a cambiar el rumbo de la publicidad (recuerdo que una vez llegué a Cinemark a ofrecerles una promo cruzada con Catsup La Costeña, que consistía en hacer parecer que los cines estaban cubiertos de catsup o_O) y a cambio me decían: “¿tú no eras el de los videos de Qualli? Pues necesito un video”. Yo, con el fastidio y la soberbia de mis diez años de creativo publicitario, aceptaba a regañadientes. Regaño que duró hasta que empecé a cobrar y me di cuenta que esto si era negocio. Y sobre todo, que había muy poca gente capacitada y sobre todo, dispuesta a producir video corporativo de calidad.
Los videos los hacía empresas de eventos que habían acumulado equipo de producción y postproducción y que, por no tenerlos ociosos, incluían en sus servicios la producción del video del cliente. De ahí salieron joyas, que todas empezaban con una toma de los volcanes o del Angel de la Independencia y un locutor, generalmente Pepe Lavat, que decía algo como “México, país de contrastes y bellezas, lugar que en 1947 vió nacer a Pelitos SA, empresa 100% mexicana, cuyos firmes valores y visión de bla bla bla bla…”. Solo le cambiaban el logo y el nombre de la empresa y listo. No aportaban nada.
Los otros participantes en este mercado eran, o casas productoras de comerciales que tenían bajos ingresos y querían emparejarse produciendo lo que sea o gente muy joven que empezaba y que, con todo respeto, no tenía idea que estaba haciendo. El común denominador es que ninguno de estos participantes estaba interesado en lo único que le importaba al cliente: el negocio. Estaban inmersos en la parte creativa – en el caso de las casas de comerciales – o en sacarse el problema de encima – en el caso de los productores de eventos. Y para mi, esto era un terreno fertil para hacer un buen negocio.
Hoy, La Agencia Virtual ya no es tan virtual. Me quedé con el nombre sólo porque me gusta, pero hay mucho más que buenas ideas. El equipo que me ha acompañado por varios años, los que han pasado por ahí, los clientes que nos han dado su dinero se reflejan en más de 3,000 videos terminados, desde producciones con tomas aéreas y dos semanas de grabación por el país hasta videomemorias de eventos, viajes nacionales e internacionales, cientos de lanzamientos, convenciones y videos de empresa. Pero sobre todo, hemos creado una red de confianza. Hemos hecho muy buenos amigos.
Estoy feliz por esto. Muy feliz.
Comenten, aporten y pónganle unas velitas al pastel.
Los caminos de la vida
16Estoy pasando por un periodo de transición fuerte en mi vida. Una vez más me divorcio, otra vez a buscarme la vida. Mi negocio da tumbos, no necesariamente malos, pero sumamente desgastantes. Mis tiempos, mis movimientos, mis relaciones, todo está en un momento de transición. A mis 43 años tengo que reinventarme, buscar mi lugar en el mundo otra vez, tratar de no perderme como ya me ha pasado. ¿Estoy cansado? Si. ¿Desanimado? Un poco. ¿Esperanzado? Si. Y mucho.
Se que parece contradictorio, pero así me siento. No me cuestionen. Dentro del mar de muinas que he sido los últimos meses -tal vez años- veo luz al final del camino. Estoy retomando mi rutina de ejercicio, estoy poniendo en orden mis cuentas, mi casa parece un lugar donde un humano puede vivir, estoy saliendo de manera estable con una extraordinaria mujer, veo a mis hijos prácticamente diario, tomé un curso que me hizo ver muchas cosas de mi vida. Estoy en limpieza profunda.
¿Cómo llegué aquí? Yo creía que era mi capacidad de solucionar las cosas, mi inteligencia y mi creatividad. I was so wrong. Lo que me trajo hasta aquí fue creer que siendo como soy iba a ser significante para los demás y que siendo visible -aunque fuera de la peor manera- los demás me iban a aceptar y a querer. Que fuerte para un adulto hecho y derecho descubrir de golpe y porrazo que sus decisiones de la infancia lo iban a perseguir hasta la edad madura. Pero así fue y hoy tengo la mitad de mi vida no para corregir, que es un error desde mi perspectiva, sino para redireccionar. El camino frente a mi ya no es una serie interminable de bifurcaciones. Hoy mi camino es un páramo abierto, vacío, en el que puedo sembrar y cosechar lo que se me pegue la gana, incluir a quien yo quiera, caminar en cualquier dirección sin temor a equivocar el rumbo o a perderme y ser la persona que siempre quise ser. Un buen hombre.
En el curso que tomé -si hay alguien interesado le puedo dar los datos, no quiero hacer anuncios aquí- hubo un punto en el que me tuve que cuestionar cómo hubiera sido mi vida si en ese punto de inflexión hubiera decidido no comportarme como lo hice y de pronto se me vino el mundo encima y no pude hacer mas que llorar. Porque me di cuenta de todas las personas a las que lastimé, todo el tiempo que perdí, todas las oportunidades que dejé pasar. Todo por manterme en una actitud que me sirvió a los 9 pero no a los 39. Y así fue y no me arrepiento, solo me entristece.
¿Qué sigue? No se. No quiero saberlo. Hoy me siento más ligero que ayer. Estoy dando tumbos aún, diciendo lo que me nace en ese momento y lastimando. Pero me disculpo, analizo y regreso. Hoy la vida me está regalando otra oportunidad. Y no me refiero a una falsa libertad, sino a la conciencia de cómo voy a ser a los 85 años y qué quiero para mi de hoy en adelante. Quiero estar conmigo y ser de utilidad a los demás. Quiero ser un buen hombre.
Comenten y aporten. Y pasen los kleenex, porfa.
Chespirito y la vorágine informativa.
3Hace unos días desperté con la noticia que Chespirito, a sus 82 años, está en Twitter. Esto levantó una ola bastatnte peculiar, de defensores y detractores, que logró que el creador del Chavo generara decenas de miles de seguidores en sólo unas horas (al momento de escribir esto, tiene más 600,000).
Pero esta es solo la primera de las cosas de las que me debo ocupar en mi travesía por el mundo digital; me entero de lo “último” de la Guardería ABC, debo chutarme los pormenores de las celebraciones del triunfo de los equipos deportivos de los que son hinchas, enterarme que jugará México contra Cuba en algún torneo. Me mandan decenas de ligas, las cuales reviso, que van desde chismes de farándula hasta la última mejora de Windows Wathever para que dependas más de los antivirus. Todo esto sin contar las expresiones personales, los dolores de amor, las pedas sabatinas, los poetastros y las damas sexosas. Las cenas, los escándalos, los desayunos, los buenos días y las buenas noches. Y apenas son las 8 de la mañana. Y apenas he revisado el timeline de Twitter.
Si me pongo a revisar mi(s) correo(s), la situación es similar. Peticiones de cotización, información de clientes, newsletters a los que estoy suscrito, los RSSs, los Daylies y los blogs. Además, entro a las páginas que habitualmente reviso, busco en google alguna información que quedó pendiente de la semana o que se me cruzó en el camino. Y no he salido de mi casa.
Tengo evento de mis hijos y su escuela. Salgo y tengo que revisar las nuevas rutas para salir de casa, ya que toda la ciudad está en obras. Al pasar por Periférico, veo todos los mensajes de la información de la obra: cuanto tiempo me voy a ahorrar, cuanto se está invirtiendo, a cuantos habitantes va a beneficiar (supongo que soy uno de ellos). Voy pasando por calles y avenidas que me dicen que refresco tomar, con qué crédito embarcarme, qué condón usar para estar seguro, a dónde dirigirme si soy una muchachita embarzada, el teléfono del consumiro si soy víctima de un abuso, cientos de bellas mujeres se me presentan en los anuncios, tratando de convencerme con su imagen de consumir desde colchones hasta rasuradoras. Y todavía no llego al estadio donde es el juego de mi hijo.
Llego con los papás, me tengo que acordar de la última vez que los vi, sus nombres, de qué hablamos, del nombre de sus hijos, sus posiciones en el juego. Me tengo que acordar de hacer checkin de Foresquare, porque solo me faltan 5 visitas al Starbucks para ser el mayor. Mientras me tomo mi café, tuitéo. Me tengo que acordar de las conversaciones vigentes, de los temas de los que se hablaban. Recibo una llamada de un cliente. Tengo que recordar todo de su proyecto, el status y la liga donde debe revisar sus cosas. Y son apenas las 11 am. Y ya quiero que me hagan una lobotomía para sacarme de la cabeza toda la información que he tenido que procesar en las últimas 3 horas.
Yo me considero una persona bastante capaz. Pero hay momentos que, de plano, me dan ganas de tirar la toalla. La vorágine de estímulos informativos que tenemos que procesar todos los días en enorme, dispersa, contradictoria. No hay modo que un país con 8 años promedio de escolaridad la gente pueda tomar decisiones correctas con la paella informativa que se le presenta. Y mi teoría es que todo esto es un plan perfectamente bien orquestado para mantener a la gente dentro del huracán y que nunca pueda salir de ahí.
Y Chespirito, ¿qué?
Comenten, aporten y síganme los buenos. Porque yo como digo una cosa, digo otra.
La Chilanga Chinga
0En 1972, un grupo variopinto de académicos, industriales, filósofos y científicos publicaron un reporte derivado de una investigación colectiva de un año, en la que detallaban las consecuencias de un crecimiento ilimitado en un planeta con recursos finitos.
En Los Límites del Crecimiento, el Club de Roma hace análisis muy estrictos con respecto a la manera como el crecimiento no puede ser ni ilimitado ni caótico. Esta publicación, cercana a los 40 años, podría ser un gran libro de cabecera para los que hoy están planeando (?) la nueva cara de la Ciudad de México.
Desde hace algunos años, la Ciudad de México ha sufrido una cirugía mayor. Avenidas, pasos a desnivel, metrobuses, líneas del metro, segundos pisos, centros comerciales, edificios, nuevas zonas habitacionales, etc. Amigos, conocidos y familiares que se fueron a vivir a otro lado y que regresan por cualquier razón, se sienten aplastados y anonadados de estos cambios, al grado de no reconocer los caminos que tantas veces transitaron. Los edificios, con miles de departamentos, están tomando zonas donde antes había naves industriales. Avenidas que antes eran fundamentales para el desahogo de vehículos, hoy están siendo transformadas en paso casi exclusivo del transporte público. Y estos son solo algunos ejemplos de lo que hoy acontece aquí y de lo que me gustaría, con la venia del respetable, dar mi opinión.
La Ciudad de México siempre ha sido el campo de batalla favorito de todos los mexicanos. Aqui se viene a dirimir desde una disputa laboral en Chiapas hasta la firma de unos análisis médicos para uan operción en Caborca. Con los esfuerzos de descentralización, uno pensaría que esta dinámica ha cambiado, pero no es así. Miles de cosas que deberían pasar en otro lado siguen pasando aquí, lo que implica una alta concentración de gente que nada tendría que estar haciendo el DF. Este factor hace que la Ciudad de México siga siendo el corazón de México y no en el mejor sentido de la palabra.
Una buena parte de las grandes inversiones en infraestructura se siguen haciendo aquí. Cada vez más gente viene a vivir al DF, lo que ha hecho que zonas enteras cambien el uso de suelo para albergar a más y más gente, que requiere agua, luz, teléfono, celulares, transporte, alimentos y vestido. Las periferias tienen un ritmo descontrolado de crecimiento; la voracidad de políticos y empresarios por ganar votos y dinero dan cabida a cuanto proyecto aparece, sin que estos tengan un sustento real en lo que en cualquier parte del mundo sería planeación urbana básica. Las adecuaciones de vialidades existentes para colocar transporte público son contraproducentes y en la mayoría de los casos, improvisadas. Y ni hablar de las nuevas vialidades, en las que el tranporte público no está ni siquiera contemplado.
En el caso de la vivienda, los grandes conjuntos y los edficios surgen como hongos. En lugares donde había una casa con 4 personas, un auto y dos baños, hoy hay edificios de 12 pisos, con 36 departamentos, 72 baños y 80 autos, sin que la infraestructura hidráulica y de energía eléctrica se haya modificado. Zonas como Polanco e Interlomas son claros ejemplos de esto. Y ni empecemos con los grandes conjuntos habitacionales, colocados en zonas industriales, deonde antes llegaban obreros en transporte público y hoy hau miles de departamentos, miles de coches y además están aderezados con cines, centros comerciales y restaurantes, con un consumo masivo de recursos que es a todas luces insostenible.
Las ventajas del desarrollo urbano son evidentes. Pero estas deben llevar planeación. Falta muy poco, desde mi perspectiva, para que la Ciudad de México se vuelva un lugar inhabitable. La ilusión de las obras de infraestructura está haciendo que cada vez seamos más aqui y estemos más cerca del otro, sin espacio vital. Yo escribo esto muy cerca de un lugar que estará cerrado durante los siguientes 8 meses, si bien nos va, y que es una arteria fundamental para conectar el poniente con el centro de la ciudad. Se nos avisó apenas hace unos días y eso fue en su mayoría de boca en boca.
Tenemos que cambiar nuestra dinámica como ciudad. Desde los que habitamos aquí hasta la absurda concentración de responsabilidad que tiene la capital del país. Yo tengo la teoría que, si en el DF no tenemos las balaceras que hay en otras partes del país, es por el tráfico. Nada más ridículo que un grupo de sicarios que fue acorralado en Tezontle y eje 6 por un autobús que se quedó atravesado en la avenida. Pero por otro lado, los niveles de tolerancia de los habitantes están bajando de manera alarmante. La agresividad con la que la gente se conduce es preocupante. Y esto es resultado directo, según yo, de la ceguera y sordera de políticos y empresarios a entender que si algo necesita la Ciudad de México es hacerse más pequeña y no más densa.
Por lo pronto, para quien le interese, les dejo el link para que sepan las obras que se están llevando a cabo en la ciudad y planeen lo que puedan.
Comenten y aporten. Total, les quedan dos horas en el coche.
Jarros de Tlaquepaque
7Para mis lectores asiduos (si, les hablo a ustedes dos) les pido una disculpa por la demora en postear algo. Ya saben que esta pobreza no se va air sola y alguien tiene que pagar los ambigús (sean curiosos y busquen esta palabra).
Pero entremos en materia. Top Gear. Para ustedes que no tienen cable o no hablan inglés, este programa les sonará lejano o desconocido. El tema no es el programa, que en lo personal lo he visto algunas veces, se me hace ácido y bastante divertido. El tema es la facilidad con la que vemos la paja en el ojo ajeno y nunca, pero nunca, la viga en el propio.
El asunto es que los conductores de este programa, que se caracterizan por un estilo bastante rasposo, tuvieron a bien comentar acerca de un auto mexicano, el Mastretta (si alguno de ustedes había oído hablar de él, felicidades; para mi fue primera noticia) e hicieron comentarios en el estilo que siempre han manejado en el show, burlándose de su condición de auto mexicano y hablando acerca de los mexicanos y de México. Aquí está el video para que saquen sus propias conclusiones.
Independientemente de la calidad de los comentarios, que si son abiertamente burlones de México y los mexicanos, es interesante ver la reacción de la gente que se enteró -que cabe destacar que fue mínima-, del embajador de México en Gran Bretaña y de la bola de azotados en las redes sociales. El consenso casi general fue que, de tenerlos enfrente, a los conductores de Top Gear les sacarían el corazón en la piedra de sacrificios del templo mayor para mandarlo en pedazos de vuelta al Palacio de Buckingham.
Estos son los momentos en los que hay que ser mexicano para entender esta actitud. Porque solo así se puede entender que alguien que glorifica en televisión los chistes de negros, españoles, chinos o gays se puede sorprender e incluso molestar porque hablen mal de él. Así entenderían porqué solo nosotros tenemos el derecho divino de hablar mal de México y le prohibimos al resto del mundo hacerlo. Sabrían porqué podemos solidarizarnos con haitianos o egipcios y nos importa muy poco lo que sucede todos los días en la esquina de nuestra casa. Tendría clara la razón por la cual nos sorprendemos de que un programa de TV en otro país hable basura de nostros y no se percata del narco, la corrupción, la falta de solidaridad, la pobreza y todos los males que nos aquejan. No nos gusta que piensen que andamos en burro y dormimos bajo un nopal, pero tampoco hacemos mucho por cambiar esa imagen, ni nosotros ni el gobierno. Nos parece “simpático” que un compadre se vaya a mear a la flama perpetua de los caídos de la Segunda Guerra Mundial en Francia (lo que es un insulto mayor) y no lo censuramos; por el contrario, le apludimos los “huevos de enseñarles a esos pinches franceses lo chingones que somos” (este es un quote que le oí a alguien que por supuesto suprimí de mi lista de amigos).
Como pueblo no podemos tener una doble moral tan absurda. No está bien, no es sano y no nos lleva a ningún lado. Las críticas hay que recibirlas sin tanta agresión; por el contrario, debemos leer entre líneas que nos quieren decir, entender que la percepción es la realidad. En México somos capaces de soltar un chiste de yucatecos bajo todo el estereotipo que esta condición conlleva. Mi familia es de Yucatán y les juro que nadie habla así. Pero eso no tiene nada que ver con la vox pópuli, que ya decidió que así es y que esa es la realidad. Pasa lo mismo con los ingleses que tuvieron la “osadía de hablar mal de nuestra patria” (esto fue leído en Twitter *unfollow directo).
Ahí les va una para que se sigan enojando. No sean Jarros de Tlaquepaque. Panzones, prietos y sentidos.
Comente, aporten y no se me llenen de tamales. Feliz Candelaria
Bravo Chile.
0Dejar pasar oportunidades como esta es inadmisible. Es necesario dejar huella de la maravilla humana y tecnológica que ocurrió en Chile el 13 de Octubre de 2010, fecha en la que 33 mineros fueron rescatados de las entrañas de la tierra, que se los había tragado 70 días antes y que estaban condenados a una muerte segura. El coraje, la suerte y el trabajo incansable de miles de personas lograron recuperarlos de su tumba en vida. Y, para variar, en México tampoco dejamos pasar la oportunidad de hacernos las víctimas a costillas de los éxitos de los demás.
A primera vista, los que sucedió en Chile y lo ocurrido en Pasta de Conchos en 2006 suena similar: un accidente minero con personas atrapadas. Pero hay diferencias fundamentales. Mientras que en Chile ocurrió un derrumbe en la que los mineros quedaron varados en una zona con servicios de comunicacion, agua, alimentos, sanitarios y espacio suficiente, en México ocurrió una explosión de gas que mató casi instantáneamente a la mayoría de los que estaban ahí y malhirió a los demás. En Chile pudieron esperar 70 días, incluso con toda la calma del mundo para rescatarlos gracias a las condiciones en las que se encontraban. En México, la explosión, los gases, la situación de muertos y heridos hizo que incluso unas pocas horas fueran críticas con una muy baja posibilidad de éxito. Los recursos millonarios que se metieron en la mina chilena fueron aportados por muchos países a lo largo de las semanas, incluso con motivaciones tan básicas como reflectores en los medios internacionales o deducir impuestos. En Pasta de Conchos no hubo ni siquiera la oportunidad, por el tiempo, de conjuntar todos estos recursos. Por lo menos desde mi punto de vista, las diferencias entre los dos eventos son evidentes; tratar de compararlos es un acto de necedad que a todas luces lleva cualquier otra intención que no es reconfortar a las víctimas o a sus familiares, sino a jalar una vez mas agua a un pozo político utilizando la vieja técnica del perro apaleado para ganar simpatía.
Portarse como víctima usando los éxitos de los demás es una de las formas mas bajas de ganar simpatía. Lo sucedido en Chile podría calificarse de milagro: tantas condiciones de suerte son difíciles de conjuntar. En México es simple y llanamente una tragedia causada por la negligencia y por las condiciones peligrosas propias de un trabajo. Las víctimas fueron las familias de los trabajadores que perdieron a sus esposos, padres o hijos; las víctimas no fueron los mexicanos ni los políticos ni los líderes sindicales que con fuerza impulsan sus ideas a partir de utilizar el dolor ajeno (insértese aquí Guardería ABC). Los culpables son los empresarios tiburones que no les importan las condiciones de trabajo de sus empleados y que recortan costos de seguridad para mantener un margen mayor de ganancia; el culpable no es Fox ni Calderon ni el gobernador por no haber estado en el brocal de la mina removiendo escombros y abrazando a cada uno de los deudos. Este es un ejemplo más de que la clase política en México nomás no es capaces de ver las cosas como son y siempre tratan de personalizar los problemas para demostrar que ellos están bien y los demás mal, con la única intención de ser los siguientes que firmen la chequera.
Realizar todo tipo de trabajo peligroso, como la minería, la extracción de petróleo o la protección publica debería estar regulado de manera especial, en la que la seguridad de los trabajadores esté supervisada de manera incluso exagerada. Es lo mínimo con lo que le podemos retribuir a estos héroes que todos los días se juegan la vida para que nosotros, los de a pie, gocemos de los beneficios de lo que ellos producen. Eso si es función de un gobierno, regular estas condiciones y exigir que se cumplan. Pero reclamare al presidente de México, que ni siquiera lo era durante la tragedia de Pasta de Conchos, que porque no utilizaron la misma técnica ahí para rescatar posibles sobrevivientes o los restos de los muertos, se me hace un ejercicio, además de inútil, insultante para aquellos que lo único que tienen de sus muertos es la foto y el recuerdo.
Comenten y aporten. Bravo Chile.


¿Qué le dicen a Simón?