alexsimon

alexsimon

Productor de contenido, productor audiovisual desde hace 1998, publicista, nuevo bloggero y twitero hard core. Amo la fotografía y juego Melate cuando hay más de 100 millones. Soy la pura sabrosura

Home page: http://www.alexsimon.com.mx

Posts by alexsimon

Los caminos de la vida

16

Estoy pasando por un periodo de transición fuerte en mi vida. Una vez más me divorcio, otra vez a buscarme la vida. Mi negocio da tumbos, no necesariamente malos, pero sumamente desgastantes. Mis tiempos, mis movimientos, mis relaciones, todo está en un momento de transición. A mis 43 años tengo que reinventarme, buscar mi lugar en el mundo otra vez, tratar de no perderme como ya me ha pasado. ¿Estoy cansado? Si. ¿Desanimado? Un poco. ¿Esperanzado? Si. Y mucho.

Se que parece contradictorio, pero así me siento. No me cuestionen. Dentro del mar de muinas que he sido los últimos meses -tal vez años-  veo luz al final del camino. Estoy retomando mi rutina de ejercicio, estoy poniendo en orden mis cuentas, mi casa parece un lugar donde un humano puede vivir, estoy saliendo de manera estable con una extraordinaria mujer, veo a mis hijos prácticamente diario, tomé un curso que me hizo ver muchas cosas de mi vida. Estoy en limpieza profunda.

¿Cómo llegué aquí? Yo creía que era mi capacidad de solucionar las cosas, mi inteligencia y mi creatividad. I was so wrong. Lo que me trajo hasta aquí fue creer que siendo como soy iba a ser significante para los demás y que siendo visible -aunque fuera de la peor manera- los demás me iban a aceptar y a querer. Que fuerte para un adulto hecho y derecho descubrir de golpe y porrazo que sus decisiones de la infancia lo iban a perseguir hasta la edad madura. Pero así fue y hoy tengo la mitad de mi vida no para corregir, que es un error desde mi perspectiva, sino para redireccionar. El camino frente a mi ya no es una serie interminable de bifurcaciones. Hoy mi camino es un páramo abierto, vacío, en el que puedo sembrar y cosechar lo que se me pegue la gana, incluir a quien yo quiera, caminar en cualquier dirección sin temor a equivocar el rumbo o a perderme y ser la persona que siempre quise ser. Un buen hombre.

En el curso que tomé -si hay alguien interesado le puedo dar los datos, no quiero hacer anuncios aquí- hubo un punto en el que me tuve que cuestionar cómo hubiera sido mi vida si en ese punto de inflexión hubiera decidido no comportarme como lo hice y de pronto se me vino el mundo encima y no pude hacer mas que llorar. Porque me di cuenta de todas las personas a las que lastimé, todo el tiempo que perdí, todas las oportunidades que dejé pasar. Todo por manterme en una actitud que me sirvió a los 9 pero no a los 39. Y así fue y no me arrepiento, solo me entristece.

¿Qué sigue? No se. No quiero saberlo. Hoy me siento más ligero que ayer. Estoy dando tumbos aún, diciendo lo que me nace en ese momento y lastimando. Pero me disculpo, analizo y regreso. Hoy la vida me está regalando otra oportunidad. Y no me refiero a una falsa libertad, sino a la conciencia de cómo voy a ser a los 85 años y qué quiero para mi de hoy en adelante. Quiero estar conmigo y ser de utilidad a los demás. Quiero ser un buen hombre.

Comenten y aporten. Y pasen los kleenex, porfa.

La fantasía consensuada

1

Otra vez es Julio en la ciudad de México. Y otra vez, igual que el año pasado, miles de geeks se reúnen alrededor de su fogata digital para conectarse por una semana completa en el Campus Party México 2011. Los registros dicen que son alrededor de 7,000 campuseros, y en palabras de Paco Ragageles, dueño y señor de CP, es el “más bestia de la historia de todos los campus”.

Hasta donde alcanza la vista, uno ve mesas y mesas con miles de conexiones. En el centro, un enorme servidor que nutre de información a los ávidos campuseros. En el perímetro, se llevan a cabo conferencias que van desde modding hasta software libre. Conforme pasan los días, los campuseros comienzan a perder el interés en la conexión virtual y empiezan a interesarse en la conexión humana. Ven al campusero de al lado, se sonríen, geekean. Se sacan conocimientos uno frente al otro como magos sacan liebres de sus chisteras, en un duelo de bits y bytes.

Al entrar se siente una vibra muy especial. La concentración de talento y conocimiento es abrumadura. A donde uno voltee hay un grupo interesante que conocer, gente con la cual platicar, ideas que absorber. Y esto, desde mi punto de vista, es una de las escenas más tristes de lo que sucede en México.

Ver tanto talento concentrado y desperdiciado me da para abajo mal. Muy mal. Vienen conferenciantes internacionales a platicar de los grandes éxitos que la vida online tiene en otras latitudes y a mi no me causa más que tristeza. La realidad que viven estos gurús, estos expositores de la modernidad, no puede estar más alejada de la nuestra. Y no porque no haya talento. Es porque en México no existe el financiamiento.

Les he platicado que yo tengo una casa productora de video. Nos va bien, tenemos buenos clientes, afortunadamente no paramos de trabajar. Pero de vez en cuando, es necesario hacer una inyección de equipo o de gente que tiene que salir de las propias arcas de la empresa y el flujo de efectivo no siempre es el mejor. Mi negocio cumple 10 años este año, no tenemos deaudas, es muy claro lo que hacemos, tenemos en nuestra cartera a varios de los clientes más importantes de México. Y sin embargo y a pesar de todo esto, nunca hemos sido capaces de conseguir un peso de financiamiento por parte de una institución bancaria. Y miren que lo hemos intentado. Si eso nos pasa a nosotros, una típica PYME mexicana, con experiencia y solidez, ¿qué podría esperar un grupo de jóvenes, con el cerebro lleno de buenas ideas y los bolsillos llenos de aire, para poder empezar un negocio online en serio?

Porque lo que yo veo de los negocios online en nuestro país no es más que buenas intenciones y muy pobres resultados. No hay una sola tienda online en México que funcione bien. Los que tienen sus “negocios” en internet son páginas en las que tratan de vender publicidad al juntar a un grupo de cuates para generar “contenido”. Las agencias grandes de comunicación y publicidad están generando “estrategias” en las que le venden unas cuentitas de vidrio a grandes clientes con resultados ridículos, bajo el pretexto de “participar” en la web 2.0.

¿Porqué, me pregunto, con todo el talento que tenemos concentrado en eventos como Campus Party, no somos capaces de generar un proyecto grande? Twitter, Facebook, WordPress, Google. Todos son proyectos que han salido de mentes universitarias, pero que en algún momento se tuvieron que financiar y financiar en serio. Hoy, Facebook es no solo el ditio de internet más visitado después de Google: es la marca que vale más en el planeta. Nada mal para un estudiante. Muy bien para el banquero o inversionista privado que no solo tuvo la visión, sino los huevos de aventarse a sacar uno o dos millones de dólares y apostar en la idea de un chamaco.

Platicando con Mónica Morais de Rugeek me comentaba que gran parte de los negocios y de la programación se está yendo a Argentina, y que nos estamos convirtiendo en un desierto. No puedo estar más de acuerdo con ella. Si la gente del dinero no voltea pronto sus ojos a la gente con talento, vamos a estar en graves problemas en breve. Otros países, como Argentina o la India lo entendieron hace tiempo y están llevando la batuta en lo que a tecnología se refiere.

Estamos inundados de talento. No dejemos que vivan en una fantasía consensuada, en la que todos saben mucho y ahi se acaba todo. Podemos ser una potencia mundial. Hay que financiar nuestro futuro.

Comenten y aporten.

Jon “Maddog” Hall en Campus Party México

0

Jon “Maddog” Hall from Alex Simon on Vimeo.

#clientepitero: El Regreso

0

Tras una excursión de varias semanas por los procelosos caminos del exceso de trabajo, regreso a mis actividades normales (tuitear y escribir). En este último periplo, tuve la oportunidad única de reencontrarme con #clientepitero. ¡Ah, cómo extrañaba yo sus necedades, sus incoherencias, sus groserías y su falta de profesionalismo!

Ya tenía tiempo que no trataba con #clientepitero. No por eso la memoria de sus métodos de trabajo se ha diluído; al contrario, cada vez se hace más presente y empeora conforme pasan los años. Afortunadamente, la relación con ellos ya se acabó. Ellos aún no lo saben, pero ya se enterarán.

#Clientepitero no es único. Ojalá. El mundo está plagado de ellos y mi responsabilidad es mostrarlos tal cual son: empresas que funcionan como dinosaurios, con mucho cuerpo y muy poca cabeza. Son empresas que no respetan la experiencia y el conocimiento de sus proveedores, lo que tenemos años especializándonos para poder eser expertos y ofrecer un buen servicio. Una buena manera de identificar a #clientepitero es darte cuenta cuál de tus clientes es el que siempore te da problemas, siempre salen mal sus cosas, siempre hay diferencias de presupuestos. A esos clientes, húyeles como a la rabia. Son #clientepitero

La última de mi #clientepitero es pensar que porque medio hicieron una de las cosas que hacían contigo y medio les salió, tienen, primero, la capacidad de hacerlo ellos. Y segundo, el derecho de reclamarte por cada uno de los pequeños errores que van sucediendo en el camino. Como #clientepitero no tiene idea de los procesos de trabajo de sus proveedores (hemos hablado en otros momentos de su proverbial ignorancia), no está en sus capacidades comprender que si tu ingresas mierda en un sistema, seguramente no te entregará flores. Sus flujos de procesos y entrega de información son tan deficientes que no sabe que está mandando, que es urgente, que es importante y cómo debe entragar sus cosas. Y además, reclama.

Proveedores como yo trabajamos con información que debemos transformar en algo que no tiene nada que ver con la información original. No somos un proveedor común. Si vendiéramos kilos de cartón, estaría de acuerdo en la mitad de las cosas que estes #clientespiteros reclaman. Pero no podemos ser tratados como gente que vende tangibles. Nuestros clientes tienen la responsabilidad de saber qué es lo que están pidiendo, cuales son los tiempos y los costos de hacerlo. Es lo mínimo que una empresa debería pedir a “ejecutivos” que pretenden saber y que solo ladran mucho y creen que sus dizque políticas de terror funcionan.

Yo le huyo a los #clientespiteros. Tengo de vez en cuando la mala fortuna de cruzarme con uno y a veces no lo identifico a tiempo y me enredo en un proyecto que se que tengo que terminar pero con un costo de hígado y bilis muy alto.

#clientepitero. Un favorcito. No nos hagas perder el tiempo. Si puedes hacer nuestro trabajo, contrátate a ti mismo. Es más facil y nos vas a tener a todos más contentos. Ahora, si quieres que te ayudemos, abre tu mente, abre tus oídos y cierra tu boca. Escuchar a tus proveedores te va a hacer más sabio, que hagas mejor tu trabajo y vas a repartir riqueza. Y en una de esas, hasta amigos puedes hacer. A mi me pasa todos los días.

Comenten y aporten.

Chespirito y la vorágine informativa.

3

Hace unos días desperté con la noticia que Chespirito, a sus 82 años, está en Twitter. Esto levantó una ola bastatnte peculiar, de defensores y detractores, que logró que el creador del Chavo generara decenas de miles de seguidores en sólo unas horas (al momento de escribir esto, tiene más 600,000).

Pero esta es solo la primera de las cosas de las que me debo ocupar en mi travesía por el mundo digital; me entero de lo “último” de la Guardería ABC, debo chutarme los pormenores de las celebraciones del triunfo de los equipos deportivos de los que son hinchas, enterarme que jugará México contra Cuba en algún torneo. Me mandan decenas de ligas, las cuales reviso, que van desde chismes de farándula hasta la última mejora de Windows Wathever para que dependas más de los antivirus. Todo esto sin contar las expresiones personales, los dolores de amor, las pedas sabatinas, los poetastros y las damas sexosas. Las cenas, los escándalos, los desayunos, los buenos días y las buenas noches. Y apenas son las 8 de la mañana. Y apenas he revisado el timeline de Twitter.

Si me pongo a revisar mi(s) correo(s), la situación es similar. Peticiones de cotización, información de clientes, newsletters a los que estoy suscrito, los RSSs, los Daylies y los blogs. Además, entro a las páginas que habitualmente reviso, busco en google alguna información que quedó pendiente de la semana o que se me cruzó en el camino. Y no he salido de mi casa.

Tengo evento de mis hijos y su escuela. Salgo y tengo que revisar las nuevas rutas para salir de casa, ya que toda la ciudad está en obras. Al pasar por Periférico, veo todos los mensajes de la información de la obra: cuanto tiempo me voy a ahorrar, cuanto se está invirtiendo, a cuantos habitantes va a beneficiar (supongo que soy uno de ellos). Voy pasando por calles y avenidas que me dicen que refresco tomar, con qué crédito embarcarme, qué condón usar para estar seguro, a dónde dirigirme si soy una muchachita embarzada, el teléfono del consumiro si soy víctima de un abuso, cientos de bellas mujeres se me presentan en los anuncios, tratando de convencerme con su imagen de consumir desde colchones hasta rasuradoras. Y todavía no llego al estadio donde es el juego de mi hijo.

Llego con los papás, me tengo que acordar de la última vez que los vi, sus nombres, de qué hablamos, del nombre de sus hijos, sus posiciones en el juego. Me tengo que acordar de hacer checkin de Foresquare, porque solo me faltan 5 visitas al Starbucks para ser el mayor. Mientras me tomo mi café, tuitéo. Me tengo que acordar de las conversaciones vigentes, de los temas de los que se hablaban. Recibo una llamada de un cliente. Tengo que recordar todo de su proyecto, el status y la liga donde debe revisar sus cosas. Y son apenas las 11 am. Y ya quiero que me hagan una lobotomía para sacarme de la cabeza toda la información que he tenido que procesar en las últimas 3 horas.

Yo me considero una persona bastante capaz. Pero hay momentos que, de plano, me dan ganas de tirar la toalla. La vorágine de estímulos informativos que tenemos que procesar todos los días en enorme, dispersa, contradictoria. No hay modo que un país con 8 años promedio de escolaridad la gente pueda tomar decisiones correctas con la paella informativa que se le presenta. Y mi teoría es que todo esto es un plan perfectamente bien orquestado para mantener a la gente dentro del huracán y que nunca pueda salir de ahí.

Y Chespirito, ¿qué?

Comenten, aporten y síganme los buenos. Porque yo como digo una cosa, digo otra.

La Chilanga Chinga

0

En 1972, un grupo variopinto de académicos, industriales, filósofos y científicos publicaron un reporte derivado de una investigación colectiva de un año, en la que detallaban las consecuencias de un crecimiento ilimitado en un planeta con recursos finitos.

En Los Límites del Crecimiento, el Club de Roma hace análisis muy estrictos con respecto a la manera como el crecimiento no puede ser ni ilimitado ni caótico. Esta publicación, cercana a los 40 años, podría ser un gran libro de cabecera para los que hoy están planeando (?) la nueva cara de la Ciudad de México.

Desde hace algunos años, la Ciudad de México ha sufrido una cirugía mayor. Avenidas, pasos a desnivel, metrobuses, líneas del metro, segundos pisos, centros comerciales, edificios, nuevas zonas habitacionales, etc. Amigos, conocidos y familiares que se fueron a vivir a otro lado y que regresan por cualquier razón, se sienten aplastados y anonadados de estos cambios, al grado de no reconocer los caminos que tantas veces transitaron. Los edificios, con miles de departamentos, están tomando zonas donde antes había naves industriales. Avenidas que antes eran fundamentales para el desahogo de vehículos, hoy están siendo transformadas en paso casi exclusivo del transporte público. Y estos son solo algunos ejemplos de lo que hoy acontece aquí y de lo que me gustaría, con la venia del respetable, dar mi opinión.

La Ciudad de México siempre ha sido el campo de batalla favorito de todos los mexicanos. Aqui se viene a dirimir desde una disputa laboral en Chiapas hasta la firma de unos análisis médicos para uan operción en Caborca. Con los esfuerzos de descentralización, uno pensaría que esta dinámica ha cambiado, pero no es así. Miles de cosas que deberían pasar en otro lado siguen pasando aquí, lo que implica una alta concentración de gente que nada tendría que estar haciendo el DF. Este factor hace que la Ciudad de México siga siendo el corazón de México y no en el mejor sentido de la palabra.

Una buena parte de las grandes inversiones en infraestructura se siguen haciendo aquí. Cada vez más gente viene a vivir al DF, lo que ha hecho que zonas enteras cambien el uso de suelo para albergar a más y más gente, que requiere agua, luz, teléfono, celulares, transporte, alimentos y vestido. Las periferias tienen un ritmo descontrolado de crecimiento; la voracidad de políticos y empresarios por ganar votos y dinero dan cabida a cuanto proyecto aparece, sin que estos tengan un sustento real en lo que en cualquier parte del mundo sería planeación urbana básica. Las adecuaciones de vialidades existentes para colocar transporte público son contraproducentes y en la mayoría de los casos, improvisadas. Y ni hablar de las nuevas vialidades, en las que el tranporte público no está ni siquiera contemplado.

En el caso de la vivienda, los grandes conjuntos y los edficios surgen como hongos. En lugares donde había una casa con 4 personas, un auto y dos baños, hoy hay edificios de 12 pisos, con 36 departamentos, 72 baños y 80 autos, sin que la infraestructura hidráulica y de energía eléctrica se haya modificado. Zonas como Polanco e Interlomas son claros ejemplos de esto. Y ni empecemos con  los grandes conjuntos habitacionales, colocados en zonas industriales, deonde antes llegaban obreros en transporte público y hoy hau miles de departamentos, miles de coches y además están aderezados con cines, centros comerciales y restaurantes, con un consumo masivo de recursos que es a todas luces insostenible.

Las ventajas del desarrollo urbano son evidentes. Pero estas deben llevar planeación. Falta muy poco, desde mi perspectiva, para que la Ciudad de México se vuelva un lugar inhabitable. La ilusión de las obras de infraestructura está haciendo que cada vez seamos más aqui y estemos más cerca del otro, sin espacio vital. Yo escribo esto muy cerca de un lugar que estará cerrado durante los siguientes 8 meses, si bien nos va, y que es una arteria fundamental para conectar el poniente con el centro de la ciudad. Se nos avisó apenas hace unos días y eso fue en su mayoría de boca en boca.

Tenemos que cambiar nuestra dinámica como ciudad. Desde los que habitamos aquí hasta la absurda concentración de responsabilidad que tiene la capital del país. Yo tengo la teoría que, si en el DF no tenemos las balaceras que hay en otras partes del país, es por el tráfico. Nada más ridículo que un grupo de sicarios que fue acorralado en Tezontle y eje 6 por un autobús que se quedó atravesado en la avenida. Pero por otro lado, los niveles de tolerancia de los habitantes están bajando de manera alarmante. La agresividad con la que la gente se conduce es preocupante. Y esto es resultado directo, según yo, de la ceguera y sordera de políticos y empresarios a entender que si algo necesita la Ciudad de México es hacerse más pequeña y no más densa.

Por lo pronto, para quien le interese, les dejo el link para que sepan las obras que se están llevando a cabo en la ciudad y planeen lo que puedan.

Comenten y aporten. Total, les quedan dos horas en el coche.

El fin del mundo

5

Tras algún tiempo de ausencia, retomamos esta bonita costumbre de vaciar las ideas en el blog. Muchas cosas han pasado en mi vida; si las quieren saber, les recomiendo que me mejor me inviten unas cervezas, ya que no suelo ventilar mis asuntos personales así como así.

Pero hoy nos compete algo mucho más importante: el fin del mundo. Como este puede ser mi último post, preferí dejar por escrito, en caso de que sobrevivan los servidores que amablemente hostean estas palabras, mi opinión con respecto a esto.

Cada cierto tiempo, los agoreros de terror nos dicen la hora y el día en el que dejaremos de existir. Hoy, gracias a todos los que participamos de las redes sociales y de los medios digitales, logramos darles una amplificación que nunca hubiera pensado el loco con el cartel colgando en el cuello. Recibimos como verdades absolutas cualquier contenido que pasa por nuestras manos, móviles y computadoras. Las repetimos hasta el cansancio. Como dijo Hitler, mientras más se repita una mentira, más pronto se convertirá en verdad (o algo así).

Nunca he creido en estas maldiciones; estoy convencido que el orden cósmico es perfecto y el día que nos cargue el payaso no tendrá que ver nada con nosotros o con nuestras supersticiones. Pero como hay que que abonar al terror colectivo, les voy a pasar la lista de las cosas que es imprescindible tener para pasar un fin del mundo como Dios manda.

Primero y antes que nada, una conexión móvil a internet. No creo que haya nada más molesto que ver venir una ola de 2 kilómetros de altura y no tener nadie con quien compartirlo. “Estamos a punto que nos cargue la chingada. Pls RT”

Por supuesto, tenemos que tener cerca a todos nuestros políticos. Debemos estar absolutamente seguros que también se van a extinguir, no vaya a ser.

Tener cerca a tu pareja es opcional. Siempre cabe la posibilidad que en el último momento te vaya a decir lo que realmente piensa de ti y esa no es una buena manera de irte.

Yo optaría por estar completamente desnudo cuando el meteorito nos acabe. Por ninguna razón en especial, solo me gusta andar encuerado.

Por múltiples razones que sería banal describir aquí, tener una botella del vino más fuerte y una banderola de Universidad.

Si crees en eso, ten cerca todos tus objetos religiosos. Total, te falta muy poco para ver lo equivocado que estuviste toda la vida.

Definitivamente es un momento de reflexión. Un espejo sería ideal para lograr esto.

Todas las demás cosas que estuvieron acumulando durante la vida, desde sus cepillos de dientes hasta sus iPads, van a desaparecer en unas horas. No vale la pena traer nada de esto. Como desde el principio no valía la pena.

Por último, si se sienten muy exclusivos y no desean formar parte de una orgía de cadáveres sanguinolientos, una cápsula de cianuro siempre es efectiva e indolora. En caso de que no se acabe el mundo, hay muchas personas a las que se las recomendaría de cualquier manera.

Comenten y aporten, en caso de que les alcance el tiempo.

Que tengan un feliz fin del mundo

Jarros de Tlaquepaque

7

Para mis lectores asiduos (si, les hablo a ustedes dos) les pido una disculpa por la demora en postear algo. Ya saben que esta pobreza no se va air sola y alguien tiene que pagar los ambigús (sean curiosos y busquen esta palabra).

Pero entremos en materia. Top Gear. Para ustedes que no tienen cable o no hablan inglés, este programa les sonará lejano o desconocido. El tema no es el programa, que en lo personal lo he visto algunas veces, se me hace ácido y bastante divertido. El tema es la facilidad con la que vemos la paja en el ojo ajeno y nunca, pero nunca, la viga en el propio.

El asunto es que los conductores de este programa, que se caracterizan por un estilo bastante rasposo, tuvieron a bien comentar acerca de un auto mexicano, el Mastretta (si alguno de ustedes había oído hablar de él, felicidades; para mi fue primera noticia) e hicieron comentarios en el estilo que siempre han manejado en el show, burlándose de su condición de auto mexicano y hablando acerca de los mexicanos y de México. Aquí está el video para que saquen sus propias conclusiones.

YouTube Preview Image

Independientemente de la calidad de los comentarios, que si son abiertamente burlones de México y los mexicanos, es interesante ver la reacción de la gente que se enteró -que cabe destacar que fue mínima-, del embajador de México en Gran Bretaña y de la bola de azotados en las redes sociales. El consenso casi general fue que, de tenerlos enfrente, a los conductores de Top Gear les sacarían el corazón en la piedra de sacrificios del templo mayor para mandarlo en pedazos de vuelta al Palacio de Buckingham.

Estos son los momentos en los que hay que ser mexicano para entender esta actitud. Porque solo así se puede entender que alguien que glorifica en televisión los chistes de negros, españoles, chinos o gays se puede sorprender e incluso molestar porque hablen mal de él. Así entenderían porqué solo nosotros tenemos el derecho divino de hablar mal de México y le prohibimos al resto del mundo hacerlo. Sabrían porqué podemos solidarizarnos con haitianos o egipcios y nos importa muy poco lo que sucede todos los días en la esquina de nuestra casa. Tendría clara la razón por la cual nos sorprendemos de que un programa de TV en otro país hable basura de nostros y no se percata del narco, la corrupción, la falta de solidaridad, la pobreza y todos los males que nos aquejan. No nos gusta que piensen que andamos en burro y dormimos bajo un nopal, pero tampoco hacemos mucho por cambiar esa imagen, ni nosotros ni el gobierno. Nos parece “simpático” que un compadre se vaya a mear a la flama perpetua de los caídos de la Segunda Guerra Mundial en Francia (lo que es un insulto mayor) y no lo censuramos; por el contrario, le apludimos los “huevos de enseñarles a esos pinches franceses lo chingones que somos” (este es un quote que le oí a alguien que por supuesto suprimí de mi lista de amigos).

Como pueblo no podemos tener una doble moral tan absurda. No está bien, no es sano y no nos lleva a ningún lado. Las críticas hay que recibirlas sin tanta agresión; por el contrario, debemos leer entre líneas que nos quieren decir, entender que la percepción es la realidad. En México somos capaces de soltar un chiste de yucatecos bajo todo el estereotipo que esta condición conlleva. Mi familia es de Yucatán y les juro que nadie habla así. Pero eso no tiene nada que ver con la vox pópuli, que ya decidió que así es y que esa es la realidad. Pasa lo mismo con los ingleses que tuvieron la “osadía de hablar mal de nuestra patria” (esto fue leído en Twitter *unfollow directo).

Ahí les va una para que se sigan enojando. No sean Jarros de Tlaquepaque. Panzones, prietos y sentidos.

Comente, aporten y no se me llenen de tamales. Feliz Candelaria

Ya viene la Twittposada 2010

0

Esto logramos el año pasado. Vamos por más.

Bravo Chile.

0

Dejar pasar oportunidades como esta es inadmisible. Es necesario dejar huella de la maravilla humana y tecnológica que ocurrió en Chile el 13 de Octubre de 2010, fecha en la que 33 mineros fueron rescatados de las entrañas de la tierra, que se los había tragado 70 días antes y que estaban condenados a una muerte segura. El coraje, la suerte y el trabajo incansable de miles de personas lograron recuperarlos de su tumba en vida. Y, para variar, en México tampoco dejamos pasar la oportunidad de hacernos las víctimas a costillas de los éxitos de los demás.

A primera vista, los que sucedió en Chile y lo ocurrido en Pasta de Conchos en 2006 suena similar: un accidente minero con personas atrapadas. Pero hay diferencias fundamentales. Mientras que en Chile ocurrió un derrumbe en la que los mineros quedaron varados en una zona con servicios de comunicacion, agua, alimentos, sanitarios y espacio suficiente, en México ocurrió una explosión de gas que mató casi instantáneamente a la mayoría de los que estaban ahí y malhirió a los demás. En Chile pudieron esperar 70 días, incluso con toda la calma del mundo para rescatarlos gracias a las condiciones en las que se encontraban. En México, la explosión, los gases, la situación de muertos y heridos hizo que incluso unas pocas horas fueran críticas con una muy baja posibilidad de éxito. Los recursos millonarios que se metieron en la mina chilena fueron aportados por muchos países a lo largo de las semanas, incluso con motivaciones tan básicas como reflectores en los medios internacionales o deducir impuestos. En Pasta de Conchos no hubo ni siquiera la oportunidad, por el tiempo, de conjuntar todos estos recursos. Por lo menos desde mi punto de vista, las diferencias entre los dos eventos son evidentes; tratar de compararlos es un acto de necedad que a todas luces lleva cualquier otra intención que no es reconfortar a las víctimas o a sus familiares, sino a jalar una vez mas agua a un pozo político utilizando la vieja técnica del perro apaleado para ganar simpatía.

Portarse como víctima usando los éxitos de los demás es una de las formas mas bajas de ganar simpatía. Lo sucedido en Chile podría calificarse de milagro: tantas condiciones de suerte son difíciles de conjuntar. En México es simple y llanamente una tragedia causada por la negligencia y por las condiciones peligrosas propias de un trabajo. Las víctimas fueron las familias de los trabajadores que perdieron a sus esposos, padres o hijos; las víctimas no fueron los mexicanos ni los políticos ni los líderes sindicales que con fuerza impulsan sus ideas a partir de utilizar el dolor ajeno (insértese aquí Guardería ABC). Los culpables son los empresarios tiburones que no les importan las condiciones de trabajo de sus empleados y que recortan costos de seguridad para mantener un margen mayor de ganancia; el culpable no es Fox ni Calderon ni el gobernador por no haber estado en el brocal de la mina removiendo escombros y abrazando a cada uno de los deudos. Este es un ejemplo más de que la clase política en México nomás no es capaces de ver las cosas como son y siempre tratan de personalizar los problemas para demostrar que ellos están bien y los demás mal, con la única intención de ser los siguientes que firmen la chequera.

Realizar todo tipo de trabajo peligroso, como la minería, la extracción de petróleo o la protección publica debería estar regulado de manera especial, en la que la seguridad de los trabajadores esté supervisada de manera incluso exagerada. Es lo mínimo con lo que le podemos retribuir a estos héroes que todos los días se juegan la vida para que nosotros, los de a pie, gocemos de los beneficios de lo que ellos producen. Eso si es función de un gobierno, regular estas condiciones y exigir que se cumplan. Pero reclamare al presidente de México, que ni siquiera lo era durante la tragedia de Pasta de Conchos, que porque no utilizaron la misma técnica ahí para rescatar posibles sobrevivientes o los restos de los muertos, se me hace un ejercicio, además de inútil, insultante para aquellos que lo único que tienen de sus muertos es la foto y el recuerdo.

Comenten y aporten. Bravo Chile.

alexsimon's RSS Feed
Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes
Go to Top