Desde que tengo razón, la gente dice que el año que termina estuvo muy difícil, las empresas solo hablan de años “complicados”, pura crisis y que no hay nada de que estar contento u orgulloso. No se de verdad como hemos sobrevivido.

Hay tiempos buenos y malos. Ni siquiera son cíclicos. Algo pasa que descompone todo y de pronto pasa otra cosa que lo compone. La verdad es que la humanidad nunca ha estado tan bien. Estamos, aunque no lo parezca, en el periodo más largo en muchísimo tiempo con los menores conflictos bélicos. La gente en general en el mundo come mas y mejor. La tecnología nos tiene mas comunicados que nunca. La expectativa de vida es mayor que en ningún otro momento de la historia.

Pero también tenemos a la sociedad más cínica, nefasta e impaciente que se tenga memoria. Parecemos niños chiquitos que nos quitan la paleta y hacemos rabieta porque las cosas no funcionan como queremos. Nos enojamos ante el pequeño milagro que es tener una computadora portátil que se comunica con el espacio para que subamos la foto de nuestros perros a internet solo porque se queda pensando un poco. Cada vez convivimos menos. Creemos que convivimos porque estamos en las redes “sociales”,que de eso no tienen nada. Nos polarizamos ante ideas porque queremos pertenecer y parecer que nuestra opinión vale. Ya no vemos al otro como igual, lo vemos como enemigo solo porque no piensa como nosotros.

Para mi, estas son las razones por las que siempre vemos todo mal. Nos gana la avaricia, nunca nada es suficiente, todo nos urge. Somos la generación a la que ningún Chile le embona. Vivimos en un perpetuo estado de insatisfacción. Y todo es por decisión.

Cambien el switch. Vean mas a los ojos que a las carteras de las personas. Cuando alguien les pregunte a qué te dedicas contesten “a ser feliz” en vez de explicar su curriculum. Hagan un acto random de bondad. No quieran cambiar al mundo. Sean menos nocivos con el.

Que tengan un buen inicio de año.