Hoy, 13 de Agosto de 2011, La Agencia Virtual, el proyecto de vida que decidi seguir, cumple 10 años de constituido como una entidad legal. Pero la historia se remonta a unos años atrás.

La Agencia Virtual nace como la idea de un flojo profesional – lease yo – para hacer un negocio. Acababa de salir de trabajar de Qualli, que en su momento era una de las postproductoras más importantes de México y decidí tomarme un tiempo para mi, lo que se volvió un año sabático. Durante los anteriores 10 años, había sido publicista, trabajando en Coca Cola, en Multivisión y como director creativo en Bozell. Por no quedarme fuera de la jugada, tuve una idea. Quería crear la agencia de publicidad más grande del mundo, en la que todos los participantes eran freelance y concentrando al talento más importante del medio. Bajo el principio de “en la publicidad todo mundo freelancea”, la idea tenía algo de sentido. Pero los clientes mexicanos, por lo menos en 1996, querían que su agencia estuviera en un edificio muy lindo de Polanco o de Bosques de las Lomas y le daban más valor a eso que a una buena idea o estrategia. No estoy muy seguro que esto haya cambiado fundamentalmente, ya que desde esa experiencia no he vuelto a participar en el mundo de la publicidad.

¿Cómo me empecé a dedicar a la producción, actividad que no me encantaba e incluso me aburría un poco? Una de mis funciones en Qualli consistía en atender clientes especiales, como asociaciones y empresas del grupo – Qualli pertencía a Televisa. Estos, invariablemente, necesitaban hacer un video. Y a mi, por mi linda cara, ya que mi experiencia en esto era limitada, me encargaron esta tarea.
Al salir a buscar nuevos clientes, yo llegaba con mis ideas geniales que iban a cambiar el rumbo de la publicidad (recuerdo que una vez llegué a Cinemark a ofrecerles una promo cruzada con Catsup La Costeña, que consistía en hacer parecer que los cines estaban cubiertos de catsup o_O) y a cambio me decían: “¿tú no eras el de los videos de Qualli? Pues necesito un video”. Yo, con el fastidio y la soberbia de mis diez años de creativo publicitario, aceptaba a regañadientes. Regaño que duró hasta que empecé a cobrar y me di cuenta que esto si era negocio. Y sobre todo, que había muy poca gente capacitada y sobre todo, dispuesta a producir video corporativo de calidad.

Los videos los hacía empresas de eventos que habían acumulado equipo de producción y postproducción y que, por no tenerlos ociosos, incluían en sus servicios la producción del video del cliente. De ahí salieron joyas, que todas empezaban con una toma de los volcanes o del Angel de la Independencia y un locutor, generalmente Pepe Lavat, que decía algo como “México, país de contrastes y bellezas, lugar que en 1947 vió nacer a Pelitos SA, empresa 100% mexicana, cuyos firmes valores y visión de bla bla bla bla…”. Solo le cambiaban el logo y el nombre de la empresa y listo. No aportaban nada.

Los otros participantes en este mercado eran, o casas productoras de comerciales que tenían bajos ingresos y querían emparejarse produciendo lo que sea o gente muy joven que empezaba y que, con todo respeto, no tenía idea que estaba haciendo. El común denominador es que ninguno de estos participantes estaba interesado en lo único que le importaba al cliente: el negocio. Estaban inmersos en la parte creativa – en el caso de las casas de comerciales – o en sacarse el problema de encima – en el caso de los productores de eventos. Y para mi, esto era un terreno fertil para hacer un buen negocio.

Hoy, La Agencia Virtual ya no es tan virtual. Me quedé con el nombre sólo porque me gusta, pero hay mucho más que buenas ideas. El equipo que me ha acompañado por varios años, los que han pasado por ahí, los clientes que nos han dado su dinero se reflejan en más de 3,000 videos terminados, desde producciones con tomas aéreas y dos semanas de grabación por el país hasta videomemorias de eventos, viajes nacionales e internacionales, cientos de lanzamientos, convenciones y videos de empresa. Pero sobre todo, hemos creado una red de confianza. Hemos hecho muy buenos amigos.

Estoy feliz por esto. Muy feliz.

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