Ah, los quejumbrosos.
La vida 2.0 me ha llenado de satisfacciones sin duda. He conocido gente increíble, muy valiosa, he aprendido horrores, me he relacionado y me he divertido. Nada tengo que reprochar en ese sentido. Pero también me he dado cuenta de un fenómeno que es una realidad nacional y que se refleja claramente en la interacción que cada día mantengo en las plataformas digitales.
Me refiero a los quejumbrosos. Esa estirpe de individuos que se escudan detrás de sus deficiencias para quejarse de todo y no hacer nada. Aquellos que esperan que las soluciones caigan del cielo. Los que sin ningún resquemor piden que todo suceda y lo hacen cómodamente detrás de un teclado. Slacktivism, como lo llamaría el maestro Alejandro Pisanty. Esta fauna infame no aporta nada; desgraciadamente si consume y mucho. Tiempo, recursos y energía propia y de los demás. Y, como decía, lo que sucede dentro sucede fuera, y estoy seguro que estas personas funcionan igual en la vida real que en la vida digital.
Pongo ejemplos. un par de veces he tenido la fortuna de estar en el Senado de la República como invitado a diversos foros, especialmente los relacionados con tecnología y comunicación digital. En todos los casos, a través de mi cuenta de Twitter, he posteado lo que sucede durante las sesiones. Y entonces sucede algo que, por lo menos a mi, me parece sorprendente. En un país donde TODOS se quejan del gobierno, en donde TODOS dicen que no hay acceso a los políticos, en donde TODOS piensan que nada se puede hacer, ¿porqué a nadie le interesa? En todos los casos, posteo que manden preguntas, que participen a través de la plataforma, que manden propuestas para decirlas ahí. Bueno, hasta pérdida de seguidores he tenido. Simplemente, en mi pequeño universo de Twitter, es a muy pocos (3 ó 4) que les interesa.
Otro ejemplo. Cada vez que hay una situación grave en el país (Juárez, Hermosillo, Chalco, etc.) siempre encontramos al villano favorito, por lo general a Calderón. Ojo, yo no estoy a favor de nadie, antes que se me vayan a la yugular. Mi punto es que no es culpa mía por poner mi casa en una zona de riesgo, en el márgen de un rio que crece cada año. Es culpa de Calderón por… (y aquí entra el pretexto preferido). No soy yo que me vale madre dónde andan mis hijos, es el asesino de Calderón que por su guerra contra el narco mató a mi angelito de 16 años que está en una fiesta de un vendedor de menudeo de drogas. No soy yo que compro piratería, es el pinche gobierno que me tiene con un dogal en el cuello porque no tengo trabajo. Y no ven que si compras piratería te estás dando un balazo en el pié ya que matas tu propia fuente de trabajo, no ves que si fumas mota eres tan responsable en la cadena de errores como el Chapo. No entienden que la naturaleza es sabia y que si el agua ha pasado 3 millones de años por el mismo punto, no importa que 10 años no pase. Va a llover y se va a hacer una corriente que se va a llevar la casa y todas sus pertenencias. Pero nada de esto es mi culpa, es culpa de Calderón (o de Peña Nieto, o de Fox, o de Salinas o de Zedillo. Mismo infierno distinto diablo)
La responsabilidad es lo que deberíamos estar enseñando en las escuelas. En los países más avanzados no están discutiendo tonterías. Cada quién sabe que hacer. En los países bananeros siguen discutiendo quién me vio feo, cómo (no qué) me dijo tal o cuál cosa. Las inversiones esntán pensadas en la gente, no en la perpetuación personal. La gente sabe que tiene que hacer y lo hace, sabe hasta donde llegan las responsabilidades de sus gobiernos y dónde empiezan las de los individuos. No se andan con estupideces de estar buscando culpables. Se responsabilizan.
¿Qué haz hecho hoy para hacerte responsable de tus acciones? ¿Y mañana?
Comenten y aporten.


Que post tan fregon. Yo soy de los pocos que estan viendo y siguiendo el canal del congreso y realmente estoy de acuerdo contigo con todo lo que dices. Incluso hay twitteros que puedes agregar a esta lista, como los que se la pasan quejandose tratando de dar lastima y ganando followers con eso. Decir “tengo hambre” es valido… una vez al año, pero decir “tengo hambre” 200 veces al día y tener una cuenta de internet móvil con iPhone o Blackberry como que no va al caso. Twittear sólo para infundar lástima me parece patético. Muchas felicidades, favorito automático y te mando un abrazo fuerte, mi querido Simón.
En la educación de los pequeños, en formarles una cultura emprendedora en lugar de una derrotista estará el camino hacia un México mejor, porque si podemos!
Pues yo creo queeee estaríamos mejor con Lopez Obrador! JAJAJAJAJA
No, ya en serio. Te acuerdas que el otro día dije algo parecido en twitter? Digo, a lo mejor no supe expresarme tan bien como tú, pero la idea era la misma.
A mí también me desespera que la gente sólo se queje y se queje y se siga quejando y no haga nada, y nomás le eche la culpa a papá gobierno (Presidente, Diputados, Senadores y agregados). Cada uno tenemos que colaborar con algo aunque sea algo pequeño y muy personal -tus ideas, separar tu basura, respetar las reglas civiles existentes, no evadir los alcoholimetros, etc, etc-. Como bien dicen por ahí: el cambio comienza en tu casa! o no? o cómo?
He dicho pues!