El poder regresa a la gente.
¿Cómo sería un mundo en el que los medios se convirtieran en personas? ¿Donde el poder regrese a la gente? ¿Donde los periódicos, la televisión y el radio buscaran su información en blogs, twitts, faces, podcasts, wikis y demás? No está muy lejos.
Hay ejemplos de esto. Cuando el avión de US Airways se cayó en el rio Hudson, cientos de personas armadas sólo con sus teléfonos celulares se acercaron al desastre y comenzaron a tomar fotos, mismas que inmediatamente fueron publicadas en diferentes redes sociales, como Flickr. Horas después, varias de estas imágenes estaban publicadas en los diarios y portales del mundo, sin que mediara pago alguno hacia los autores. Para cuando se publicaban, los medios tradicionales estaban apenas mandando a sus reporteros. Este es sólo un ejemplo de lo que el poder de la gente con un dispositivo móvil puede lograr.
Ahora, llevemos esto a cuestiones más de fondo. El drama de las elecciones en Iran desató una animadversión por parte de sectores de la población que fué rápidamente sofocada por el gobierno. La manera como la gente se enteraba de lo que sucedia fue gracias a Twitter; esto llamó la atención de monstruos como Time que le dedicaron tiempo y espacio en sus abultadas columnas.
El poder de la comunicación está en la gente. Las redes sociales van más allá de poner nuestro status o qué estamos comiendo. Tenemos en nuestras manos gracias a la tecnología un estudio de TV, una sala de redacción y una cabina de radio. Pero como dice El Hombre Araña, con un gran poder viene una gran responsabilidad. Los que de alguna manera estamos tratando de meter los pies en este mar proceloso confiamos en el poder de la gente para nutrirnos, para leernos, para comentarnos y para recomendarnos. Y juramos solemnemente hacer buen uso del poder que nos confieran.

La perspectiva temporal es lo que marca la diferencia en el poder informativo, definitivamente. Otro aspecto importante es el planteamiento de si realmente tenemos un grado de libertad con la tecnología de punta portátil (iphone, blackberry, laps, etc.)y si el tiempo de acoplamiento a ésta produce o no un gap en la información. Ahí está de tarea para todos….
Complementando un poco; Efectivamente una buena foto de un acontecimiento actual en tiempo real, en vivo, como un buen platillo mediático, se propaga por las redes sociales perdiéndose el autor original en menos de 5 minutos; estas son publicadas por los grandes medios destinadas al gran auditorio hambriento de actualidad.
Después de visitar la exposición World Press Photo 2009 (recomendable tanto como las anteriores) en el museo Franz Mayer, queda una sensación de inclusión en la historia gráfica actual y un velado compromiso por ser un participante de imágenes como esas, ya sea como actor, pero sobre todo como autor de la gráfica de nuestra historia hoy día. Tenemos el ojo y los medios para estar listos, herramientas en mano, para cuando la actualidad nos demande nuestra gráfica e inmediata participación hacia el cyberespacio.
Hagamos click más seguido.
Felicidades mi querido Alex, como siempre muy atinado e inteligente tu escrito. Un Abrazo.
Recuerdo que mi primera asignación para Cine PREMIERE, allá en 2002, fue escribir un previo de la película de Hulk mucho, mucho antes de que la peli estuviera terminada y lista para estrenarse. Queríamos adelantarnos a cualquier otro medio. Muy pronto descubrí que no había en la red información factual sobre la cinta, ningún dato que pudiera publicarse con un mínimo de rigor periodístico. Lo que sí había eran muchos “chismes”: foros de internet rebosantes de los “scoops” noticiosos de cientos de fans del personaje de marras que, entre aquellos que habían logrado colarse a un set, los que habían sido contratados como extras para alguna escena o, sencillamente, alguien armado con un buen telefoto, empezaban a formarse una idea de la película, compartiendo entre ellos los datos y fotos que tenían.
Y esa fue la base de mi artículo, que terminó tratándose más sobre el fanatismo de los aficionados a los cómics y la manera en que estaban usando la red para informarse —y para llamar a un boicot hacia una película que, a su juicio, no haría justicia al personaje— que sobre una peli de la que no había nada aún que informar.
Hoy, cuando el portal en internet de PREMIERE empieza a tener mayor peso —tanto para los lectores como para los que hacemos la revista— que la misma publicación impresa, provisto como se encuentra de herramientas que, entre blogs, noticias de último minuto y multimedia cuya oportunidad e inmediatez son infinitamente superiores a las del medio escrito. El siguiente punto a conquistar es la interactividad con los lectores quienes, a pesar de que participan y apoyan leyendo y comentando los textos, me parece que aún no nos han mostrado de lo que son capaces. Como los fans del Hulk.
Estoy convencido de que son ellos quienes, algún día, harán la revista.
Hace 60 años cuando la TV comenzaba se estableció una relación unidireccional medio > audiencia, con sus consecuentes códigos y procesos de funcionamiento.
Actualmente como bien lo apuntas esa relación con la audiencia ha dado un giro de 180 grados, se ha democratizado. Ahora es la gente quien decide qué quiere ver, leer o escuchar, y si no hay anda que le guste inventa su propio contenido para compartir con el mundo entero.
Si tu como medio de comunicación, anunciante o agencia no eres interesante gracias a los contenidos que ofreces, probablemente estarás condenado a morir. Ya que no tienes 5 ó 6 canales de TV o 3-4 competidores en tu sector, tienes 30 millones de internautas (o cuántos son en México?) compitiendo con contenidos tal vez más atrayentes que el tuyo y sobre todo, fomentando conversación en torno a ellos.
Quién habla sobre de ti / contigo? eso es lo importante, pero no porque tu estrategia de mercadotecnia lo diga, sino porque los internautas lo han decidido así.